Hay personas que, pese a ser inteligentes y resolutivas, están como atrapadas en su vida, sin poder avanzar, no porque estén rotas o lo hayan pasado mal, sino porque su mente está en un bucle continuo de hábitos poco útiles, como sobrepensar, miedo a ser uno más del montón y no destacar, cansancio mental, una autoimagen débil o a que se pasan la vida esperando el momento perfecto para empezar.
Cualquier de todas éstas hace más difícil avanzar.
Sobrepensar no es tan productivo como puede parecer, porque solo se da vueltas a lo mismo, no se toma ninguna decisión ni se inicia un curso de acción; en realidad no estaríamos pensando, sino mareando la perdiz o haciendo castillos en el aire. Sobrepensar lleva a sentirte estancado.
El miedo a ser común, uno más, y no destacar un poco por encima del resto, lo único que hace es paralizarte para empezar ya de una vez.
El cansancio mental no es que seas vago, es que necesitas una pausa, que te niegas a tomar.
Una autoimagen débil es como la profecía auto cumplida: si te ves como alguien que nunca acaba nada de lo que empieza, acabarás actuando de ese modo.
Esperar el momento perfecto para empezar no es más que una excusa para no empezar.
Cualquier cambio, por pequeño que sea, puede ayudarte a romper este bucle. No necesitas más talento, necesitas hacer algo productivo ahora, no luego. La salida a este bucle de pensamiento es a través de la acción, de la toma de decisiones.
Foto de Andrea Piacquadio: https://www.pexels.com/es-es/foto/hombre-de-chaqueta-de-traje-negro-con-ordenador-portatil-3779423/
