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Abr192012

RELACIONES DE PAREJA

Escrito por Jorge Gonzalvo
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Las parejas pueden presentar dificultades en la comunicación, en la expresión de afectos, en la resolución de pequeños conflictos de la vida diaria que pueden agrandarse y complicarse, en el reparto de tareas domésticas, en los criterios educativos sobre los hijos, en el tiempo de ocio compartido, en las relaciones con amigos y con la familia de origen de cada cónyuge...

Muchos de estos conflictos pueden agravarse por pensamientos del tipo "si me quisieras no actuarías como lo haces", "mejor que no exprese las cosas que me disgustan porque será peor y se complicará todo más", "es horrible que haga (...), no lo soporto", "lo ha hecho expresamente", "debería hacer (...) y no (...)", "yo no puedo hacer nada, el primer paso lo tiene que dar él/ella", "esto no es justo", "las cosas mejorarán en el futuro, sólo hay que aguantar un poco más"... Todos estos esquemas de pensamiento no son más que patrones de pensamiento erróneos que no solucionan los problemas y que nos hacen sentir mal, llevando a emociones como la ira, la ansiedad o la indefensión, y a respuestas que sólo agravan aún más el conflicto existente.

Los objetivos en una terapia de pareja consisten en:

  • aumentar la satisfacción en la relación entre ambos cónyuges, produciendo modificaciones en sus conductas de comunicación, afecto y resolución de problemas
  • que cada miembro tome consciencia de qué los descoloca emocionalmente, a uno mismo y al otro, y cómo afecta eso a su relación
  • buscar soluciones a conflictos existentes
  • potenciar comunicación, afecto y tiempo compartido
  • saber llegar a acuerdos

 

Las técnicas básicas para trabajar estos objetivos son técnicas de comunicación, de expresión afectiva, de resolución de problemas, de asertividad y empatía. También pueden emplearse técnicas para el manejo de la hostilidad cuando el nivel de conflicto es elevado, sesiones de desahogo y sesiones de conciliación. Estas técnicas han demostrado ser útiles y pueden aplicarse a todas las parejas.

 

En el caso de que exista una infidelidad debe trabajarse qué ha significado para cada miembro, cómo lo ha vivido, ayudarles a ver si piensan que pueden seguir como pareja o no, qué cambios pueden introducir en su relación y trabajar los aspectos emocionales de culpabilidad (sobre todo en el cónyuge infiel) y desconfianza (sobre todo en el cónyuge engañado). Algunos de los motivos que llevan a una infidelidad son:

  • sentirse menospreciado/a por la propia pareja
  • haber caído en la monotonía y la rutina, que lleva a un aburrimiento sentimental
  • una vida sexual pobre y escasa
  • falta de comunicación
  • búsqueda de nuevas sensaciones tras la fase de enamoramiento
  • sentirse privado/a de libertad, por una pareja asfixiante y controladora
  • por experiencias infantiles en la familia de origen (el modo en que se aprendió a vivir las relaciones de pareja)
  • por darse cuenta de que las características que buscamos en nuestra pareja ideal no están en nuestra pareja real
  • por haber obtenido prestigio social y económico, lo que puede llevar a buscar una mayor potencia sexual en relaciones extramatrimoniales

Las principales señales de infidelidad son, en el hombre:

  • No hay comunicación y parece no importarle.
  • No comenta qué hace cuando sale, cómo le va en el trabajo o cómo se siente.
  • Recibe llamadas misteriosas.
  • Sale con los amigos frecuentemente.
  • No vuelve a casa a la hora de costumbre.
  • Elige su ropa con más cuidado que antes.
  • Está más interesado en verse bien físicamente por lo que se somete a dietas o hace ejercicio.
  • Inventa motivos para estar cada vez menos tiempo en casa.
  • Habla de temas que antes no dominaba.
  • Cambia de gustos súbitamente.
  • Se ofende inmediatamente cuando le insinúan que miente.
  • No quiere tener sexo con su esposa.
  • En ocasiones se muestra más tierno que de costumbre.
  • Gasta bastante dinero injustificadamente.

 

En la mujer:

  • Muestra una alegría inmotivada en medio de su rutina.
  • Es sarcástica.
  • Indiferencia ante el naufragio de la relación.
  • Sale con amigas más frecuentemente.
  • Pérdida del apetito sexual, incluso rechazo.
  • Se retrasa constantemente en el trabajo.
  • Se interesa mucho por lucir atractiva cuando sale.

 

No obstante, muchas de estas "señales" por sí solas no significan nada y pueden ser habituales en el día a día de una relación.

 

 

Última actualización el Abr222012
Abr162012

¿SABIAS QUE...? (ANSIEDAD)

Escrito por Jorge Gonzalvo
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Muchas de las técnicas para tratar los distintos trastornos de ansiedad que hemos visto hasta ahora también se han mostrado útiles para reducir la ansiedad ante los exámenes, para hablar mejor en público y perder el miedo escénico, para orientación laboral en casos de indecisión sobre el futuro profesional, para tratar el estrés laboral en personas ansiosas y competitivas, para el control de la ira, para mejorar la hipertensión, reducir los dolores menstruales y para tratar la ansiedad en pacientes esquizofrénicos.

 

 

Última actualización el May222012
   
Abr092012

El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) tiene como principal característica una preocupación excesiva, se trata de personas que se preocupan por todo, con gran ansiedad.

El TAG se define como ansiedad y preocupación excesivas sobre una amplia gama de temas. Este estado de preocupación constante resulta difícil de controlar y supone un deterioro importante en varias áreas (social, académica, laboral...) así como un malestar psicológico intenso. Se acompaña además de sintomatología física, como p.ej. inquietud o impaciencia, estado de cansancio, dificultades para concentrarse y relajarse, irritabilidad, tensión muscular y alteraciones del sueño (insomnio o un sueño no reparador).

Las preocupaciones son unos pensamientos continuos acerca de posibilidades futuras (más inmediatas o más lejanas) que siempre se viven como negativas e incontrolables. Quienes padecen TAG son grandes expertos es descubrir posibles problemas, siempre pensando en "¿y si pasa...?", "¿qué pasaría si..."?, pero son menos eficaces en el momento de generar soluciones, ya que su estilo "preocupón" se lo impide. Los principales temas de preocupación son la familia, la economía, el trabajo y la enfermedad, pero cualquier preocupación tiene cabida en un TAG, incluso las cosas más triviales y cotidianas pueden ser fuente de gran ansiedad y preocupación constante. Podemos decir que presentan intolerancia a la incertidumbre, no soportan no saber con exactitud las cosas. De este modo maximizan la gravedad y el peligro de las situaciones por las que se preocupan, minimizan sus capacidades para hacerles frente, y en general cualquier cosa puede acabar siendo fuente de preocupación y ansiedad.

 

El tratamiento del TAG se basa en  técnicas de exposición (para controlar la preocupación), en técnicas de reestructuración cognitiva (para cambiar los pensamientos erróneos), programas de prevención de respuesta (para evitar caer en los mismos errores de siempre), en técnicas de relajación muscular progresiva y en habilidades de solución de problemas.

 

 

Última actualización el Abr212012
   
Abr072012

TRASTORNO DE ESTRES POSTRAUMATICO

Escrito por Jorge Gonzalvo
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El Trastorno de Estrés Postraumático (TEP) se da como consecuencia de un acontecimiento traumático grave, que ha supuesto una amenaza para la vida, y que se experimenta con un fuerte afecto negativo en respuesta al suceso.

Así, la persona tiene que haber experimentado (o haber sido testigo) de un acontecimiento traumático que entraña una amenaza de muerte, una lesión muy grave, una amenaza a la integridad física o incluso la muerte real de una persona cercana. La respuesta que se da a esta situación es de miedo intenso, indefensión y/o terror. Algunas situaciones que pueden contribuir al desarrollo de un TEP son: ser soldado en una guerra, haber sido víctima de una violación, de abusos sexuales infantiles, de abusos físicos (p.ej. haber recibido una paliza y tener miedo de salir a la calle), haber sido víctima de un delito (p.ej. un atraco a mano armada o toma de rehenes) o haber sufrido un desastre natural (quedar atrapado en un incendio) o provocado por el hombre (haber sobrevivido al naufragio de un crucero).

Los síntomas que surgen como consecuencia del episodio son:

  • recuerdos invasivos donde el trauma se revive. El recuerdo del trauma invade la consciencia, de forma continuada y sin aviso previo. Así la persona revive detalles del trauma, recordándolo, le vienen imágenes o "fogonazos" de lo ocurrido (episodios de de flashback), y también puede revivirlo al dormir, en pesadillas recurrentes sobre lo sucedido. También es frecuente que quede registrada algún tipo de señal, a nivel simbólico, del trauma ocurrido, p.ej. un color determinado, un objeto, un olor... y que el encuentro con esta señal desencadene también los síntomas.
  • síntomas de evitación y de falta de sensibilidad. La persona intenta tomar una distancia emocional del trauma, olvidarlo y no pensar en ello. Así p.ej. puede haber olvidado una parte importante del episodio, que no logra recordar en las imágenes recurrentes que lo asolan; puede evitar pensar en el trauma de un modo voluntario (pero no puede impedir revivirlo en los flashbacks ni en sueños); puede evitar voluntariamente las situaciones que le recuerden al trauma... También quedan atrapados en un estado de desapego emocional, con falta de afectividad, lo que supone dificultades para relacionarse con los demás, volver a disfrutar de su vida cotidiana, ser productivos y planificar su futuro, pues quedan como estancados emocionalmente.
  • hiperactivación. Las víctimas del trauma quedan en un continuo estado de alerta, lo que lleva a una fatiga importante. Reaccionan exageradamente ante cualquier ruido repentino, pueden mostrarse irascibles, tienen dificultades para dormir, para concentrarse, y se sobresaltan con facilidad.

Las personas con TEP presentan además sintomatología ansiosa y depresiva asociada, ideación suicida y posible consumo de sustancias como forma de hacer frente al recuerdo de lo sucedido (en realidad un modo erróneo de afrontar lo ocurrido, ya que más bien lo evitan, se evaden en la sustancia para no hacer frente). También se culpan a sí mismos por lo ocurrido, tienen dificultades para confiar en los demás, dificultades en sus relaciones interpersonales y baja autoestima.

 

 

El tratamiento del TEP se basa en técnicas de exposición al trauma, para conseguir romper la asociación entre el recuerdo de éste y la respuesta de ansiedad, y lograr que sea la persona quien domine el trauma, y no el trauma quien controle a la persona. Se emplea también la reestructuración cognitiva. También resultan útiles la relajación muscular progresiva y la respiración diafragmática lenta.

 

 

Última actualización el May042012
   
Abr052012

TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO

Escrito por Jorge Gonzalvo
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El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) puede cursar sólo con obsesiones o bien con obsesiones y compulsiones.

Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes persistentes y recurrentes, que resultan invasivas, no pueden evitarse, y que provocan un malestar psíquico y una ansiedad importantes. No se refieren a simples preocupaciones de la vida diaria, sino que su contenido suele englobar temas como: el temor a agredir y perder el control, a ser negligentes, a ser poco honrados, temas referentes a la sexualidad, a lo religioso, a la contaminación, la suciedad y las enfermedades, o pequeñas ambigüedades de la vida diaria (como por ejemplo dudar de si hemos cerrado la puerta, la llave del gas, si hemos cogido todo lo necesario al salir de casa, o si hemos pisado justo en la baldosa o si por el contrario pisamos en la unión de dos baldosas).

La persona con TOC trata de ignorar estas obsesiones, generalmente sin éxito en el intento, y entonces pueden aparecer las compulsiones, que vienen a complicar el cuadro clínico, y que pueden entenderse como "intentos mágicos" de eliminar la obsesión. Las compulsiones son conductas repetitivas (p.ej. rituales de comprobación referidos a la colocación de ciertos objetos o lavados de manos repetidos y frecuentes) o actos mentales (como p.ej. contar o rezar) que la persona se siente impulsada a llevar a cabo, para reducir el malestar y ansiedad que provocan las obsesiones. Las compulsiones no están conectadas de modo realista con la obsesión que pretenden neutralizar, o bien resultan claramente excesivas. Estas compulsiones pueden acabar convirtiéndose en unas reglas rígidas que la persona tiene que seguir en su quehacer diario, y que en caso de que las incumpla, se ve de nuevo invadido por la ansiedad.

En algún momento del curso de la enfermedad, la persona puede haber reconocido que las obsesiones y compulsiones resultan excesivas o poco razonables, pero no siempre son capaces de asumirlo. El TOC suele acompañarse de otro tipo de sintomatología ansiosa y de sintomatología depresiva.

Las personas con este trastorno suelen ser perfeccionistas, meticulosas, muy adaptadas a la norma, y en general con dificultades para la expresión emocional (aunque hay excepciones). Acaban de realizar una tarea y dudan de si la han llevado a cabo correctamente, por lo que vuelven a empezarla para comprobar errores, y pueden estar en este bucle repetitivo hasta que les venza el cansancio o la ansiedad se haga insoportable. Imagínense repasar la caja del día en un pequeño negocio y cada vez que se está a punto de llegar al final, volver a empezar porque se tiene la sensación de que ha habido un error, con lo que acabar esta tarea se convierte en algo casi imposible o que lleva mucho más tiempo del necesario; ó lavarse las manos cada diez minutos por miedo a infecciones y pensando que el lavado anterior no fue lo suficientemente meticuloso. Una de las características de estas personas es la duda y la incapacitación a la que ésta lleva. Además suelen sentir vergüenza por lo que les ocurre y les cuesta contarlo.

 

 

El tratamiento del TOC se basa en la aplicación de técnicas de exposición y de ampliación para las obsesiones, y técnicas de exposición en vivo para las compulsiones, donde se limita gradualmente la ejecución de las mismas. Todo esto se acompaña de una reestructuración cognitiva. Suele ser necesario también combinar la psicoterapia con un tratamiento farmacológico.

 

 

 

Última actualización el Abr212012
   

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